miércoles, 24 de febrero de 2010

Architecture of lies



A veces siento que mi vida es una gran mentira: un laberinto recóndito al que nadie osa aventurarse, en cuyo centro se esconde toda una gran verdad: mi vida.

Todo empezó con una mentira y con un miedo terrible a que la gente supiera cual era la verdad. Esa mentira necesitaba de otras para cubrirse y no ser visible, y así pasó, y mentira a mentira se fue creando una gran bola con la que ahora he de cargar.

En ciertas ocasiones me he sentido confuso, he actuado mal y he hecho daño a gente que no lo merecía por mi propia culpa, por intentarme hacer creer algo que no soy. Y entonces pienso que nunca debería decir la verdad, porque hacerlo sería peor, pero sé que llegará el día en el que toda la verdad salga a la luz, en el que veré la cara de la gente cuando le diga la verdad, en el que me moriré de vergüenza por tener que decirlo, en el que haré daño a la gente que quiero por haberles hecho creer algo que, aunque quisiera, no sentía. Pero, de momento, vivo en la eterna angustia de ver acercarse ese momento, a veces más cerca, a veces más lejos.

3 comentarios:

Clementine_Kruczynski dijo...

Peor para quién? Para los demás? Si no les gusta que se aguanten, es lo que hay.
Piensa en ti y en tu felicidad.
Es un consejo.

alexander_pope dijo...

tú crees?
Cada día me hago esa pregunta, pero luego soy tan cobarde que pienso, bueno, otra vez lo diré, aún queda mucho tiempo....

Clementine_Kruczynski dijo...

No me quiero meter donde no me llaman, ni ser una pesada, pero sí, lo creo, creo que no deberías preocuparte tanto por los demás y ser tú mismo y a quien no le guste ya sabes donde está la puerta... y el tiempo se pasa, y no vas a estar siempre solo, pensando qué hacer... y yo, sea lo que sea, te apoyaré como buenamente pueda =).
Bonita, foto, por cierto.