A veces siento que mi vida es una gran mentira: un laberinto recóndito al que nadie osa aventurarse, en cuyo centro se esconde toda una gran verdad: mi vida.
Todo empezó con una mentira y con un miedo terrible a que la gente supiera cual era la verdad. Esa mentira necesitaba de otras para cubrirse y no ser visible, y así pasó, y mentira a mentira se fue creando una gran bola con la que ahora he de cargar.
En ciertas ocasiones me he sentido confuso, he actuado mal y he hecho daño a gente que no lo merecía por mi propia culpa, por intentarme hacer creer algo que no soy. Y entonces pienso que nunca debería decir la verdad, porque hacerlo sería peor, pero sé que llegará el día en el que toda la verdad salga a la luz, en el que veré la cara de la gente cuando le diga la verdad, en el que me moriré de vergüenza por tener que decirlo, en el que haré daño a la gente que quiero por haberles hecho creer algo que, aunque quisiera, no sentía. Pero, de momento, vivo en la eterna angustia de ver acercarse ese momento, a veces más cerca, a veces más lejos.
miércoles, 24 de febrero de 2010
Architecture of lies
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3 comentarios:
Peor para quién? Para los demás? Si no les gusta que se aguanten, es lo que hay.
Piensa en ti y en tu felicidad.
Es un consejo.
tú crees?
Cada día me hago esa pregunta, pero luego soy tan cobarde que pienso, bueno, otra vez lo diré, aún queda mucho tiempo....
No me quiero meter donde no me llaman, ni ser una pesada, pero sí, lo creo, creo que no deberías preocuparte tanto por los demás y ser tú mismo y a quien no le guste ya sabes donde está la puerta... y el tiempo se pasa, y no vas a estar siempre solo, pensando qué hacer... y yo, sea lo que sea, te apoyaré como buenamente pueda =).
Bonita, foto, por cierto.
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